El Camí Ral que
comunicaba Manresa con Barcelona atravesando la Serra de l'Obac es uno de
los más antiguos y legendarios que se conocen. El trayecto entre Manresa y
Barcelona se cubría en unas trece horas. Existen múltiples historias de bandolerismo
en la ruta, mezcla de historia y leyenda. Vestidos con capa y faja de cuero al
pecho, la “xarpa” y cargados de
pistolones, los “pedrenyals”, pólvora, municiones y dagas formaban bandas de
asaltantes que no sólo atacaban a los viajeros sino entre ellas mismas. Por el
área de la Serra
de l'Obac pasaron bandidos muy famosos, especialmente el legendario, popular y
enigmático Capablanca, probablemente sobre el siglo XVII.
Cuenta la leyenda que un mozo de carga que ganaba duramente su salario de masía
en masía, fue asaltado y robado en Manresa. Desengañado juró que jamás volvería
a trabajar honradamente, robó un pedreñal y se hizo bandido, convirtiéndose en
poco tiempo en el salteador más temido de la comarca. El apodo de Capablanca se
debe a que robó la capa a un capitán de la guardia, els Miquelets, en el teatro
y luego le envió un trozo a casa en señal de desafío con el siguiente pareado:
"cerqueu i no trobeu, a qui darrera vostre seu". Tenía un sistema
curioso de asaltar a los viajeros: extendía la capa en el suelo y subido a un
árbol amenazaba y conminaba a los viajeros a dejar sus pertenencias sobre la
capa sino querían ser asesinados. Parece ser que conocía bien las pertenencias
de los asaltados, quizá actuaba con ayuda de los hostaleros de la zona. No se
conoce ningún enfrentamiento armado, es de suponer que con el terror creado por
la "puesta en escena" siempre tuvo suficiente. Conocía todos los
rincones, cuevas y simas de la zona por lo que nunca fue capturado, herido ni
detenido. También se cuenta que utilizaba un ingenioso sistema secreto para
descolgarse por las fisuras de las paredes hasta unas cuevas inaccesibles que
le servían de refugio. Respecto a su muerte poco se sabe. No se sabe, ni nunca
se sabrá cómo acabó la vida de Capablanca, unos dicen que finalmente fue cogido
preso, pero la versión más popular dice que se ahogó bebiendo a grandes tragos
de una bota de vino. Lo único cierto es que su memoria ha pasado de padres a
hijos, generación tras generación, manteniéndose viva LA LEYENDA DE CAPABLANCA.
Camins d'en Capablanca es una ruta de: Telf. 937211572